Las soluciones de autoconsumo industrial evolucionan hacia modelos híbridos que integran generación, almacenamiento y gestión energética
Lo hemos dicho en repetidas ocasiones: si el apagón del 28 de abril tuvo alguna consecuencia positiva esta fue sin duda la de hacer entender al consumidor final que tiene que buscar soluciones propias en su arquitectura energética, ¡y hay que buscarlas ya¡. El sector residencial, comercial e industrial, que hasta esa fecha se suministraba de la red con algún apoyo de energía solar o eólica para autoconsumo, entendió que no era suficiente: los hogares a las ocho de la tarde ya estaban a oscuras, las industrias sin capacidad de producir, el sector comercial con las persianas bajadas… un desastre que llevó a todos a preguntarse: y si ponemos baterías, ¿qué habría sucedido?
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